El director titular de la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro comparte su trayectoria internacional, su visión sobre la formación de públicos y adelanta los detalles de la Tercera Temporada 2026, que iniciará el próximo 27 de agosto con obras de Stravinsky, Grieg y Brahms.
Después de una exitosa temporada que cerró con un concierto de rock sinfónico, la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro (OFEQ) se prepara para regresar al escenario del Teatro Metropolitano con una nueva programación que promete recorrer distintos géneros, épocas y sensibilidades musicales.
Al frente de este proyecto se encuentra Mark Kadin, director titular de la OFEQ, cuya trayectoria de más de tres décadas lo ha llevado a dirigir orquestas en Europa, Asia y América. Originario de Ucrania y formado musicalmente en Moscú, el maestro encontró en Querétaro una nueva casa desde hace tres años, desde donde continúa impulsando una de las propuestas culturales más importantes del estado.
En entrevista para Enlace Creativo, Kadin habló sobre su historia personal, sus gustos musicales y la forma en que se construye una temporada sinfónica, además de compartir algunos detalles de los próximos conciertos.
De Ucrania y Siberia a Querétaro
La historia musical de Mark Kadin comenzó en Ucrania, en una región que hoy vive momentos difíciles debido al conflicto bélico. A los 18 años se trasladó a Moscú para continuar su formación profesional, primero como clarinetista y posteriormente como director de orquesta.
Su carrera comenzó con agrupaciones jóvenes y conjuntos de música contemporánea. Más adelante colaboró con importantes orquestas en Moscú y continuó desarrollando su trayectoria internacional tras ganar diversas audiciones.
Uno de los capítulos más importantes de su carrera fue su estancia de 11 años al frente de una importante orquesta en Siberia. Posteriormente trabajó en el Teatro Nacional de Ópera de Lituania y más tarde en el Teatro Nacional de Bulgaria, donde permaneció durante seis años antes de llegar a México.
“Estoy muy feliz de estar aquí”, expresó Kadin al hablar de su vida en Querétaro, una ciudad cuyo clima disfruta especialmente después de haber vivido durante años en regiones donde las temperaturas pueden alcanzar los 40 grados bajo cero.
Pero no todo ha sido fácil en su adaptación a México. El maestro reconoce que la gastronomía mexicana representa una tentación difícil de resistir.
“Es muy peligroso para mí, porque siempre quiero dejar eso y no salir. No se puede”, comentó entre risas.
¿Qué es la música para un director de orquesta?
Para quienes disfrutan de la música desde una butaca, una melodía puede representar descanso, emoción o inspiración. Para un director de orquesta, sin embargo, escuchar una obra implica también un proceso permanente de análisis.
Cuando se le preguntó qué significa la música para él, Kadin respondió con una frase que puede sorprender: “Es un trabajo”.
Y explicó que, cuando abre una partitura, comienza un proceso de estudio y preparación. Su responsabilidad consiste en comprender la obra y traducirla en indicaciones claras para cada músico y cada sección de la orquesta.
Esto no significa que haya perdido su gusto por escuchar música. Cuando tiene tiempo libre, busca otros géneros y sonidos: música barroca, jazz e incluso mariachi.
Este último ha despertado especialmente su interés desde que comenzó a comprender mejor el español y las letras de las canciones mexicanas.
“Ahora ya entiendo el texto, las palabras, las letras. Esto es más interesante para mí”, señaló.
Su repertorio de trabajo también cambia constantemente. Hay semanas en las que su atención está completamente dedicada al rock; otras, a la música rusa, al repertorio sinfónico o a compositores específicos. Para Kadin, cada programa requiere entrar en el lenguaje, el contexto y el estilo de las obras que interpretará.
Una orquesta para todos los públicos
Una de las características que ha buscado imprimir a la programación de la OFEQ es la diversidad.
En una misma temporada pueden convivir grandes compositores de la música sinfónica con programas dedicados a la música popular, Broadway, el cine, la Navidad o fusiones como el reciente concierto de rock sinfónico.
Para Kadin, la versatilidad es parte esencial del trabajo de una orquesta profesional.
“Los músicos somos profesionales y debemos adaptarnos a cualquier tipo de música”, explicó. “Cada vez para nosotros es un reto coincidir con este estilo, con este tipo y con esta manera de presentarse en el escenario”.
La variedad también responde a la necesidad de acercar la música a distintos públicos. Durante la temporada anterior, por ejemplo, uno de los proyectos que más satisfacción le generó fue la realización de conciertos para niños y jóvenes en escuelas.
Ver a los estudiantes descubrir por primera vez una orquesta sinfónica y escuchar con atención obras que nunca habían conocido representó una experiencia especial para el director.
Para él, la formación de nuevos públicos debe comenzar en casa y en la escuela. Así como se puede enseñar a un niño a visitar un museo, asistir al teatro o leer libros, también se puede convertir la música en parte de la vida cotidiana.
Una nueva temporada con grandes obras
La espera para volver a escuchar a la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro está por terminar.
La Tercera Temporada 2026 iniciará el próximo jueves 27 de agosto, a las 20:00 horas, en el Teatro Metropolitano, bajo la dirección de Mark Kadin.
El programa reunirá tres importantes obras del repertorio sinfónico: “Cuatro impresiones noruegas”, de Ígor Stravinsky; el “Concierto para piano y orquesta en la menor”, de Edvard Grieg, y la “Sinfonía número 3”, de Johannes Brahms.
La velada contará con la participación del pianista Vladimir Curiel como solista invitado.
Curiel, originario de la Ciudad de México y radicado desde hace varios años en Querétaro, inició aquí sus estudios musicales y posteriormente continuó su formación en Italia. Desde su debut con la OFEQ en 2007, ha desarrollado una trayectoria como solista y músico de cámara en México, Estados Unidos y Europa.
El programa abrirá con las “Cuatro impresiones noruegas” de Stravinsky, una obra integrada por los movimientos Intrada, Song, Wedding Dance y Cortège.
Posteriormente llegará uno de los momentos centrales de la noche: el célebre Concierto para piano y orquesta en la menor, Op. 16, de Grieg, una de las obras más reconocidas del repertorio romántico para piano y orquesta.
El cierre estará a cargo de la Sinfonía número 3 en fa mayor, Op. 90, de Johannes Brahms, una obra de gran intensidad expresiva que transita entre momentos apasionados, líricos e introspectivos.
Nuevos solistas, Broadway y grandes proyectos
Kadin explicó que uno de los principales retos al diseñar una temporada consiste en lograr un equilibrio entre las obras conocidas por el público y piezas que representen una novedad para la orquesta.
Su intención es evitar repetir constantemente los mismos programas y ofrecer música que la OFEQ no haya interpretado anteriormente, sin dejar de lado aquellas composiciones que el público espera escuchar.
También resulta fundamental coordinar la participación de los solistas invitados, ya que las agendas de músicos internacionales y nacionales suelen requerir una planeación con muchos meses de anticipación.
Entre los próximos invitados y proyectos se contemplan conciertos con importantes intérpretes, programas de música popular y una propuesta dedicada a Broadway, además de conciertos navideños y repertorio clásico.
Uno de los proyectos más atractivos será el regreso de “El lago de los cisnes”, una experiencia que ha tenido una extraordinaria respuesta del público queretano.
Además, el director adelantó que se trabaja en nuevas ideas para futuras temporadas, incluyendo un programa dedicado a la música de películas italianas y un proyecto especial relacionado con la ópera mexicana.
La intención, dijo, es mantener una programación amplia y atractiva para quienes son conocedores de la música clásica, pero también para aquellas personas que se acercan por primera vez a una orquesta sinfónica.
Una invitación a vivir la experiencia de la música
Para Mark Kadin, la música sinfónica no debe ser un espacio exclusivo para especialistas. Por el contrario, cada concierto representa una oportunidad para descubrir algo nuevo.
La Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro mantiene una programación permanente y, tradicionalmente, sus conciertos se realizan los jueves.
El maestro invita al público queretano a acercarse a la OFEQ, conocer su programación y vivir la experiencia de escuchar en directo a una de las agrupaciones musicales más importantes del estado.
La nueva temporada comenzará este 27 de agosto y tendrá como punto de partida un programa de gran riqueza musical, con Stravinsky, Grieg y Brahms, bajo la dirección de Mark Kadin y con Vladimir Curiel como solista.
Una nueva oportunidad para recordar que la música puede ser muchas cosas: trabajo para quien la construye desde el escenario, pasión para quien la interpreta y, sobre todo, un poderoso puente entre generaciones y públicos distintos.
Los boletos están disponibles a través de la plataforma oficial de la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro. También pueden adquirirse directamente en los puntos de venta autorizados.







