El gobernador Mauricio Kuri González se sometió voluntariamente a una prueba pública de control de confianza, como parte de su propuesta para establecer mayores filtros para quienes busquen contender por un cargo de elección popular y evitar la participación de personas vinculadas con grupos delictivos en los próximos procesos electorales.
La evaluación fue aplicada por una firma independiente y forma parte de las acciones relacionadas con la propuesta para completar la denominada “6 de 6” y el Protocolo Antinarcocandidatos que se impulsa en Querétaro rumbo a las elecciones de 2027.
Evalúan corrupción y vínculos delictivos
De acuerdo con la información proporcionada, el examen público de control de confianza evaluó tres dimensiones: corrupción, vínculos con el narcotráfico y crimen organizado, así como defensa de la soberanía nacional.
La aplicación estuvo a cargo de Centela-Sapiens, firma técnica especializada en estrategia y seguridad. Los especialistas utilizaron el sistema Cogito, una plataforma automatizada de evaluación de confianza desarrollada con tecnología de origen israelí y respaldada por investigación en reconocimiento de patrones de conducta.
A diferencia de un polígrafo convencional, el sistema integra seis sensores psicofisiológicos que son procesados mediante algoritmos automatizados.
¿Qué mide la prueba Cogito?
Durante la evaluación se analizaron distintas respuestas fisiológicas y conductuales del gobernador, entre ellas:
- Imagen térmica facial, para identificar variaciones de temperatura en el rostro ante diferentes estímulos.
- Microexpresiones faciales, mediante movimientos involuntarios de los músculos del rostro.
- Respuesta galvánica de la piel, a través de la conductancia eléctrica registrada mediante un sensor colocado en la palma de la mano.
- Presión arterial, para identificar variaciones en el volumen sanguíneo.
- Análisis de voz, con atención a cambios en frecuencia, tono y patrones vocales.
- Análisis de iris, que contempla la dilatación de las pupilas y movimientos oculares involuntarios.
Siete preguntas y un resultado
La prueba realizada a Mauricio Kuri constó de siete preguntas, a partir de las cuales el sistema analizó las respuestas del evaluado.
Al concluir el procedimiento, la plataforma genera un resultado que clasifica al participante como “no sospechoso” o “sospechoso”, con base en las preguntas formuladas y las respuestas registradas durante la evaluación.
La aplicación pública de esta prueba fue presentada como un ejercicio sin precedente en la política mexicana y como parte de la propuesta que busca elevar los estándares de transparencia y confianza pública de cara a los procesos electorales de 2027.








